30.6.12

Commodore Plus: Unas palabras con Hergest

Entrevista publicada en CommodorePlus.org.

A modo de mini presentación podemos decir que Hergest es commodorero, colaborador de MicroManía primera época, creador de cargadores para juegos y tenemos el gusto de que nos responda unas preguntas:

1 - Cuentanos un poco sobre Hergest (Javier Sánchez Fransesch), ¿quien eres? ¿a que te dedicas actualmente?


Soy un onubense, afincado en Sevilla, que pasó su adolescencia pegado a un ordenador de 8-bits. Actualmente trabajo como programador en Elimco Sistemas.

Hergest en la actualidad

2 - ¿Cual fue tu primera experiencia con un ordenador?


Fue con un Spectrum 48K que le compraron en Navidad a un amigo de la infancia. Me quedé flipado. Como anécdota recuerdo un día que nos pusimos a pintar una granja con un comando "PRINT", todo en una instrucción. Con ese ordenador descubrí la "magia" que contenían, pero nada comparado a lo que vendría después...

3 - ¿Puedes recordar el primer juego que probaste o el primero que te impresionó?


Es complicado recordar el primer juego, pero debió ser el Atic-Atac o el Sabrewulf, porque son los que le compraron con dicho ordenador. Se puede decir que me dejaron "pasmado". De todas formas, este amigo (un "geek" de la época) tenía ya una consola Atari, y ya había descubierto los videojuegos con el "Empire Strike Back" y el "Vanguard". Lo que añadía el ordenador era el "haz lo que quieras".

4 - Siendo programador de ensamblador y habiendo enviado cargadores a MicroManía ¿Qué puedes decirnos de esa época? Qué herramientas utilizabas, se te ocurrió participar en el desarrollo de un videojuego?


Yo era muy malo jugando y, leyendo revistas de la época (¿Commodore World?), descubrí el mundo del código máquina. Sabiendo ya que un "DEC" era "206", reseteaba el juego juntando 2 patillas del puerto de expansión. Buscaba el SYS que reiniciaba el juego. Me ponía a buscar las "vidas infinitas" con bucles for-next de Basic (ensayo y error). Así logré mi primer trucaje: el "Manic Miner". Obviamente este sistema no funcionaba con todos los juegos ;-)

Después, compré por correo un "Final Cartridge", que incluía la posibilidad de hacer reset, y tenía un pequeño monitor de ensamblador. La cosa fue más sencilla. Mandé una serie de cargadores que había hecho durante el verano al MicroManía, y contaron conmigo como "externo" para hacer los cargadores, después contestaba cartas e hice alguna review y algún "patas arriba".

La idea de hacer un videojuego siempre estuvo ahí, y nos juntamos entre varios para intentarlo, pero no avanzábamos (mucho hablar y poco hacer). Hubo un día un punto de inflexión: Pablo Toledo. Él no se quedaba en meras palabras. Comenzó la demo de un juego de scroll lateral, para intentar venderlo en Madrid. Me dijo que fuésemos, a ver qué sacábamos. Yo en aquella época ya hacía los cargadores, pero me asustó la idea de ir hasta Madrid. Él fue, y consiguió "meter la cabeza".


¡El famoso Final Cartridge!


5 - ¿Recuerdas en qué números de MicroManía se publicaron tus cargadores y colaboraciones? ¿recibiste alguna compensación por tu trabajo para la revista? ¿puedes decirnos de qué juegos eran los cargadores que hiciste y si alguno te trae algun recuerdo especial?


Se publicaron en varios números. Estoy viendo algunas de ellas (las tengo en PDF), y en nº 23 de mayo del 87 ya salen "pokes" de algunos juegos. Son los que envié para "darme a conocer" a la revista. En el número 31, de enero del 88 ya salen mi cargadores del "Game Over", "Freddy Hardest",... ¡y una foto mía!

Los "pokes" me los pagaron a 1.000 ptas cada uno, me parece recordar, y los cargadores empezaron por darme 5.000 ptas y creo que llegaron hasta las 10.000 que me daban en la última época. Me enviaban por Seur los juegos originales, y en pocos días tenía que devolverles el mismo paquete junto con la cinta con los cargadores. Recuerdo largas noches con el C-64, teniendo que madrugar para ir al instituto al día siguiente, o incluso con un examen (que no me salía muy bien, para qué nos vamos a engañar).

Recuerdos especiales los hay... por ejemplo el "Combat School", que se me resistió mucho por cómo era el juego, y porque no se podía re-arrancar una vez reseteado, por lo que tenía que cargarlo una y otra vez. La música de carga (la 3ª variación de la usual de Ocean, esta vez por Peter Clarke) resultó ser la que más me ha gustado de las varias que hicieron.

Otra anécdota fue el "Outrun". Me encargaron que además del cargador, hiciera el comentario y la puntuación del juego. Así lo hice, pero como no me gustó mucho, no lo puntué muy alto (aún así recuerdo haber sido muy benévolo, creo que con un "6"). Salió la revista en febrero del 88 (nº 32), pero ¡no habían usado mi artículo! Pusieron otro, donde le daban un "9" y contaban bondades de él. No volví a hacer ningún artículo más. Yo acababa de cumplir 17 añitos, y no conocía la "estrecha unión" entre Erbe y HobbyPress :-)

MicroManía - Año 4 - Nº 031 - Enero 1988
Vemos a Hergest en la columna de la izquierda, segunda foto,
MicroManía - Año 4 - Nº 031 - Enero 1988


6 - ¿Que puedes decirnos de Pablo Toledo y de la forma en que creaba los juegos, lenguaje, herramientas que utilizaba, etc?


En la reseña que escribí se explica bien quién era y cómo era Pablo (ver reseña en WOS). Los juegos de encargo le llegaban tal cual, y tenía que hacer lo que le decían. Los propios los hacía basándose en sus "inquietudes". Por ejemplo, las 3D. Cada nuevo avance de la tecnología la investigaba y la intentaba plasmar en su famoso "Unknown Destination". Programó en assembler hasta que se metió en el mundo PC, que se pasó al C/C++. En los tiempos de los 8-bit creo que empezó con un ensamblador, después creo que se pasó a un cartucho y acabó con un PDS (programar desde un PC a las demás máquinas). De hecho, me consiguió uno para mí, que NUNCA conseguí poner en marcha por culpa de un cable. En aquella época no existía aún la WWW...

Para sus juegos le gustaba crearse sus propias herramientas a medida, que le pasaba a Johnny, su grafista.

7 - ¿Actualmente sigues con tu afición o la has aparcado?


La afición de las "vidas infinitas" siguió del C-64 al PC. De ahí pasé a reventar protecciones, y una vez que me asenté laboralmente, abandoné todo. Como mi afición por el C-64 sigue gracias a los emuladores, alguna que otra vez me he puesto a trucar algún juego, pero ya como divertimento nostálgico.

El gusanillo de hacer videojuegos siempre estuvo ahí. Hice alguna cosilla en PC, para dominio público. Hace un año y medio hice un juego para iOS ("Summa"), pero como no vendí nada, me "quemé". De todas formas no descarto nada, y quizás haya alguna novedad en breve, con un aroma "nostálgico".

8 - ¿Cual era el equipo que utilizabas y que conservas actualmente?


Empecé con un Commodore 16K que me tocó en el "Bollycao" (verídico). Aún lo conservo, pero ya no enciende. Después tuve un Commodore 64 del tipo "breadbox", y como se me fastidió algo de las NMI (lo del cable haciendo reset no era muy bueno), me compré un Commodore-64C. El "breadbox" lo vendí y el otro se lo presté a Pablo Toledo porque se le estropeó el suyo, ¡y no me lo devolvió! Yo ya estaba con el Commodore Amiga, así que no me importó mucho. Hace unos años se mudó un vecino del bloque, e iba a tirar un C-64 que tenía, así que me lo quedé. Tenía hasta una unidad de disco que le di a un amigo. Hace años que no lo pruebo, pero de todas formas no le iba el sonido.

9 - ¿Cómo viviste la muerte de los 8 bits y del C64? ¿Conservas algo de aquella época (gráficos, diskettes, dibujos, códigos, etc.)?


Pues lo cierto es que no la viví directamente. En 1987 me compraron un IBM PC con CGA color y disco duro de ¡¡¡20MB!!!. Me avergüenza decirlo, pero di de lado al C-64 y sólo lo usaba para los cargadores que me encargaban. Menos mal que al año siguiente descubrí el Amiga-500, y volví al "buen camino". Recuerdo que Pablo seguía con el Commodore-64 y yo ya estaba con el Amiga.


De aquella época no conservo casi nada. Alguna cinta de cassette habrá, pero tampoco llegué a hacer gran cosa.

Mi interés por el C-64 regresó como un boomerang en los 90, con la llegada de los emuladores. Ahí me di cuenta de lo unido que estaba a ese entrañable ordenador. Me crié con su sonido y sus juegos, y me gusta volver a esa época con el "Vice" y el "SidPlayer".

10 - ¿En que sitios web participas y de qué manera?


No participo en ninguna web. Estoy en algún que otro foro (http://www.lemon64.com y http://computeremuzone.com), pero realmente no me suelo meter casi nunca.

11 - ¿Sigues en contacto con alguien que hayas conocido gracias a tu paso por el mundo del C64?


Gente del mundillo no, pero conservo buenos amigos que hice en esa época gracias a los ordenadores.

12 - ¿Irias a un RetroMadrid o encuentro de retro informática?


Tengo mucho interés, porque me encanta ese ambiente nostálgico. Tenía pensado ir a esta última, pero no pudo ser. A ver si para la próxima...

13 - ¿Te gustaría volver a programar usando un Commodore 64?


¡Uf! Ya estoy mayor para esas cosas. En serio, necesitaría un tiempo que no poseo, y se me hace un mundo plantearme la lucha contra el "raster".

14 - ¡Gracias por responder a todas las preguntas!, si quieres agregar algo más...


Poco más. Que la adolescencia marca mucho, y como me pilló por medio el C-64, ya se ha hecho parte de mí y mi historia. Supongo que los adolescentes de ahora que jueguen al PC, a la Play o la Xbox tendrán la misma sensación dentro de unos años, pero me gusta pensar que los 8-bits fueron "diferentes", y que un juego antiguo, con sus cuadrados de colores tiene una magia que no tienen los escenarios 3D de los actuales.

1 comentario:

  1. Estoy más que convencido del encanto que atesoran los píxeles como puños.
    Aquellos añejos juegos de 8 bits tenían "algo" que te llegaban al alma, y años después siguen enamorando como el primer día.
    Genial entrevista :)

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